Oh Hostia de salvación
O Salutaris Hostia
Santo Tomás de Aquino la escribió en 1264 como final de un himno más largo para la nueva fiesta del Corpus Christi. Llama a la Hostia víctima que salva, pide fuerza para una batalla que solos perdemos, y mira al cielo como a la patria. En muchas parroquias se canta todavía en latín; esta es una traducción llana para rezarla entendiendo.
Santo Tomás de Aquino, 1264
Oh Hostia de salvación,
que abres la puerta del cielo:
nos acosan los enemigos;
danos fuerza, tráenos auxilio.
Al Señor, uno y trino,
sea la gloria para siempre;
que él nos dé una vida sin fin
en la patria verdadera.
Amén.