Vela, Señor
Esta oración se ha transmitido bajo el nombre de san Agustín, obispo de Hipona en el siglo V. Recorre uno por uno el turno de noche del mundo: los enfermos, los cansados, los que mueren, los que lloran, y hasta los alegres, que también necesitan amparo. Es buena oración para quien no puede dormir, porque convierte el desvelo en compañía para otros.
Atribuida a san Agustín, siglo V
Vela, Señor, con los que velan,
con los que vigilan o lloran esta noche,
y encarga a tus ángeles que cuiden a los que duermen.
Atiende a tus enfermos, Señor Jesucristo.
Da descanso a los cansados.
Bendice a los que mueren.
Alivia a los que sufren.
Ten piedad de los afligidos.
Protege a los que están alegres.
Y todo por tu amor.
Amén.